La gente corría despavorida , todo el mundo estaba aterrorizado, pues todo ardía. La ciudad en disturbios se hallaba envuelta, nadie estaba a salvo, las carreteras estaban colapsadas. Yo caminaba inconscientemenete a contracorriente, veía familias enteras huir con las pocas pertenencias que podían agarrar.
A medida que me acercaba se oian gritos de dolor y multiples golpes. Yo seguía caminando y me iba acercando más y más al centro de la revuelta, fué entonces cuando entre el gentío vi como un anciano resbalaba y lo pisaban. Me acerqué a socorrerle y cuando le levanté fue cuando me dijo corre insensato se están peleando el amor y la mente. Sin embargo era demasiado tarde, ya escuché los relampagos y truenos y vi mi inevitable final, no obstante, a los pocos segundos el dolor se desvanecía, pues ahora mi cuerpo yacía sin vida sobre los restos de aquella devastada ciudad.
Magnífico
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