sábado, 28 de abril de 2012

Confesiones de un cínico

Tras meses, incluso años, la ciudad vuelve a resplandecer. Él se ha dado cuenta que no es la ciudad a la que odia, sino a la gente..han cambiado, él... probablemente no,quizás mientras los demás cambiaban, él se quejaba y se volvia un necio, pensando en algo que tanto él como todos sabían que no iba a volver, pero que vendría algo mejor. Hasta que ese "algo" un día llegó en un mes de enero, entonces empezó a maldecir una ciudad, pues ya no tenía otra cosa sobre la que diatribar. Quizás el estar tanto tiempo enfadado con tonterías, esté haciendo que las grandes cosas de su vida se le escapen. Ya se han marchado dos de ellas, no dejará que se vaya la tercera que para él ahora es la primera, y siempre lo será, y que este verano pintará su vida de color.
No obstante, meses y meses de cinismo no le han servido para nada, finalmente se ha dado cuenta de las cosas. Él ha estado quieto, mientras el mundo giraba, viéndolo moverse día a día, pero sin darse cuenta. La ciudad puede ser maravillosa como ya lo demostró hace unos años, solo depende los ojos con los que se vean y la gente que te rodea. Hasta aqui la historia de un cínico ciego.

martes, 3 de abril de 2012

Diatribas de un pesimista.

Mi vida aqui ha terminado, dijo mientras otro cigarro le mataba lentamente, le acerca a una muerte dolorosa, pero ¿no es más dolorosa la vida?. He de largarme de este lugar o veré mi alma morir, me has dado mucho, pero ahora por quitarme, hasta las ansias de vivir. Un par de meses más y me iré, un par de meses más y me olvidareis, adios a toda estas mierdas, adios a una ciudad que me tiene más desgatado que ese vinilo de pink floyd.
Este tiempo pasará rápido ya verás, se decía a sí mismo mientras pensaba en tantas amistades de las que solo quedan cenizas, tantos amores huidos, tantos trenes perdidos, quizás si hubiese actuado de otra manera las cosas serían distintas... o puede que no, ¿quién sabe?. Todo esto pasaba por su cabeza mientras planeaba su olvido,  del cual solo tenía una cosa segura, ella vendría y sería practicamente el único recuerdo de su pasado. Ella sería  Scully y yo su Mulder, le ayudaría a investigar otras galaxias, como hacía en la cama.Era lo único que le quedaba, todos los demás se habían largado. Se giró y cogió de una estantería las flores del mal, un libro oscuro, para una persona con el corazón negro como yo, balbuceó, mientras le daba una última vuelta a la rueda de su zippo, para fumarse un último cigarro, antes de acostarse y olvidarse de esa ciudad a la que odiaba, y en esas amistades perdidas. Borrar a todos esos amigos perdidos, que ya han pasado a conocidos,¿para que recordar gente que ya no te quieren?, ya que al final del día lo que importa es ella.